
Ha sido Rafael Rodríguez el encargado de presentar el proyecto y la empresa. Ha tenido que resumir, ha bromeado, “la trayectoria de una compañía de 65 años en tres minutos”. Una empresa familiar con un compromiso claro “con la calidad y el medio ambiente” que trabaja “diseñando el mundo en el que queremos vivir”.
Rodríguez ha presentado los hitos importantes de ANRO, desde el mayor túnel europeo que va a unir Dinamarca y Alemania, hasta el Roig Arena, la estación de Atocha, el Estadio Gabriel Montpied, en Clermont-Ferrand, Francia y construcciones en Chile o Nueva Caledonia.
Se ha detenido el responsable de ANRO en, Anrotech es una línea empresarial especializada en la construcción y comercialización de aparcamientos en altura sostenibles, con tres grandes características: son ampliables, desmontables y reutilizables al cien por cien.
Por último, ha llegado Anrobox es un sistema de edificación modular ampliable, desmontable y reutilizable, lo que prolonga su vida útil, y contribuye a la economía circular. Y es que, Anro, uno de los principales constructores de estructura metálica de gran envergadura de España, ha desarrollado y patentado un nuevo sistema de unión atornillada para estructuras metálicas de acero.
Un proyecto, ha apuntado Rafael Rodríguez, que aporta ventajas competitivas y de ejecución. Anrobox está controlado en todo el proceso y todos los módulos están aislados. El sistema, que reduce cerca del 70 por ciento el periodo de ejecución tradicional, permite crecer sin límite y la reutilización del edificio en otra ubicación. Se ha preguntado Rodríguez, “¿qué hay más sostenible que reutilizar un edificio?”.
Son cuatro las tipologías de los módulos, residencia de estudiantes, de 40 metros cuadrados útiles; suite de hotel, de 27 metros cuadrados, vivienda unifamiliar de 40 metros cuadrados y unifamiliar compuesta de 80 metros cuadrados. Todas ellas con terraza. Los visitantes han podido comprobar las viviendas, su ejecución y tipos en un edificio piloto instalado en el recinto de ANRO.